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CAER DE PIE



Saltar al vacío y caer de pie. Como un gato. Volar como un halcón.

Parar justo ante el precipio en forma de puerta de casa, para salir y no saber como estarás al regresar. Salto mortal agrupado: con doble tirabuzón. Ejecución, 9.5. ¡Cachis!. Siempre ansiando el 10.


Me gustan las sonrisas de labios. Las prefiero a las carcajadas, aunque las hay, carcajadas se entiende, que iluminan una noche sin luna ni estrellas en una sima profunda. Aun así, me quedo con los labios tensos y la mirada que cae a la vez que un mechón de pelo.


¿Es a mi?. Usted se confunde caballero.


Masajeo cuidadosamente las almohadillas de mis zarpas. Es una tarea que debo realizar minuciosamente si quiero seguir con la tendencia a caer de pie y seguir corriendo hasta el horizonte. Lo siguiente será aprender a volar como un halcón y sumarme a las filas de "la insurrección". Como es una tarea de alta ejecución, haré un Master tras el verano.
Intentaré asomarme al precipicio con cierto prudencia, pero con la certeza de que hasta el rabo todo es toro y nada está escrito por muy jodido que pinte. Voy a patentar mi estilo caída libre con aterrizaje a cuatro patas. Mientras me volveré a poner el penacho de plumas y danzaré loca al son de los tambores.



35. Parece el calibre de un arma y en cierta forma lo es.


Comentarios

Anónimo ha dicho que…
este tampoco le he pillado. R. Perez
Bueno, no desesmperes... quizás algún día encuentres en mi baul algo que te sirva.
Srta. Nostalgia ha dicho que…
Podríamos caer y caer indefinidamente hasta encontrar ese algo que vamos locas buscando. Mientras, yo utilizo calibre del 45 para hacer desaparecer de mi vista (o de mi mente) todo aquello que me produce náuseas o autodestrucciones. Mientras tanto, supongo que debemos fluír. Cuídate.

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