Ir al contenido principal

AVIVANDO RESCOLDOS

Sopla sobre ese pequeño punto que apenas se ve.
Su color te muestra que aun vive.
Sopla suave y seguido, coge aire y vuelve a lanzarlo despacio pero con firrmeza.
¿Ves?: El punto ahora es tan grande como un céntimo y por eso debes seguir.
Ha pasado de rojo a amarillo infierno y eso es bueno: el rescoldo se despereza sobre las cenizas como un bebé tragón.

No, no pares. Dale un poco mas de tu entraña, susurrale hasta que su crepitar te conteste.

Sonríes victorioso: Es porque ahora te lo crees. De repente baila ante tus ojos. Es tan sólo una llama pequeña que apenas formulada tiembla en azul.

¿Lo ves?. La brasa perdió la virginidad y ahora es fuego.

No condenes de entrada una brasa por muy muerta que se presente. Piensa que los rescoldos son díscolos que se resisten a morir y se empeñan en alzarse en vida una y otra vez, contrariando los deseos de los mortales como nosotros.

¿Ansías el fuego?. Pues sopla sin miedo.

El fuego camina a mi lado

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Por eso noto yo el vientecito por aqui.

R.P.

Entradas populares de este blog

DANDO LAS LARGAS

Al parecer existe una raza de peregrinos harto peligrosos. Por si acaso, estaremos atentos. Y es que todo depende del contexto. Te estoy dando las largas desde antes incluso de que me puedas ver. Te doy las largas para que me mires y no exista nada mas. Las largas para que sepas que te vas a encontrar un peligro a dos curvas de distancia. Largas intermitentes, impertinentes y beligerantes. Largas de las que congelan los instantes. Y cuando consigo tenerte a tiro me tiembla el  dedo porque ya no quiero que me veas, que lo que quiero es esconderme en el agujero de la indiferencia ajena. Señales brumosas en una carretera sin asfaltar una noche de luna nueva. Encajes, liguero y sombra oscura. Tercipelo en las paredes de mi esperanza y cabecero de latón dorado para que me dejes amarrada. Largas en carretera cerrada. El brillo del neón por la ventana te da alas y entonces me llevo la mano a la boquita en forma de O perfecta y protesto airada: - Usted se confund...

USTED SE CONFUNDE CABALLERO

- Usted se confunde caballero, que yo soy una señora. - Pues cuando te retuerces como una gata en celo no lo parece. - ¿Cómo?. - No parece ni que me confunda ni que seas una señora. - ¿Quiéres decirme que las señoras no tienen calambres en la entrepierna?. - No las que yo he conocido. - Dudo que puedas reconocerlas, después de todo te criaste con tu madre y sus hermanas. - Eres una zorra. - Me falta el rabo que a ti te sobra. - Y a ti lengua. - No decías eso hace un rato. - Ni tu parecías una señora. La noche había cogido el metro y estaba para llegar al centro donde se alzaba el pequeño Hotel "Las Meninas", el más bonito de la ciudad, que no el mas caro.

DE LAS CENIZAS

y como Ave Fénix, resurgir de las cenizas.... Me siento viva. Plena. Como si acabara de nacer. Mi piel, otrora escarchada, ha recuperado su elasticidad y ahora todo cobra sentido. Mi mente está preclara. Las conexiones que se me antojaron surrealistas ahora parten de la lógica de la razón pura. Los vapores de la sima sobre la que se alza mi templo, me han dado la clave; nunca una frase por mi tan trillada tuvo tanto sentido: "Aunque el valor que se encierra en tu pecho desde allí da voces, óyeme a mi, que yo se que todo es guerra". A toro pasado todos somos Manolete. Ahora resulta que lo que este humilde Oráculo ha tardado en descubrir una vida y media, los demás lo sospecharon desde el primer segundo. Yo les miro y les reclamo: pues si tus sospechas me hubiesen sido manifestadas, todos nos habríamos ahorrado mucho dolor y mucha incertidumbre . He salido del río completamente desnuda. La corriente fría se ha llevado la pátina de desconcierto que falsamente me abrigaba. Escur...