No cabe foto ni adorno. Sólo silencio ante la parca que ruge, tiembla y zozobra y se lleva, como siempre, la vida de los ya desheredados. La parca carroñera se ceba en lo fácil. 10.000, 100.000 muertos. La cabeza nos gira en el torbellino que protege nuestra cordura. Las cifras son sólo cifras, no sentimos más dolor por una cifra u otra, pero la parca ahora es la reina de la montaña y Haití, de nuevo, tierra de polvo muerto. Joder, que cosas.
Me han amputado un cacho de vida y hoy voy a que me lo vuelvan a implantar. Apenas puedo ya respirar y el segundero del reloj anda atontolinado, que le tengo que dar un toque de allá para cuando para que espabile y que no se olvide que su sentido no es otro que de caminar impasible hacia delante. A las 3 me pienso atildar, con el corazón en víspera de domingo. A las 5 la cogeré en mis brazos y la apretaré tan fuerte como delicado un suspiro. Entonces ella me dirá: "Ay mamá, suelta, que me espachurras" y entonces la comeré a besos. Me enseñará al cangrejo campeón y su hábil estrategia de cogerlo con las pinzas de la barbacoa. "¡Esta niña lo que necesita es pasar mas penurias, que la tienes entre algodones!" ... Claaaaaro... (pensaré)...cuadrada te daba yo a ti la ostia. Pero mi educación académica y la otra me obligarán a sonreir como leve forma de disentir. Porque su ausencia sólo me enriquece en la certeza de que sin ella nada huele, sabe o se siente como debe ole...
Comentarios
Que triste es todo...
Saludos de neuvo año.