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SIRENA SIN COLA

- ¿Me llevarás pastelitos a la cárcel?. - Si, rellenos de cocaína para sobornar a los guardas. Cabrona INCORREGIBLE y ¿quién lo pretende?. Vendedora de esfinges custodias de la linea entre el orden y el caos, justo aquella en la que la gata puntea un tejado de zinc. Suiza. Cruz blanca sobre rojo intenso. El arma mas poderosa el mohín desaconsejado contra la ira perversa del legítimo heredero de toda la ética del mundo, la que cabe en el dedal de plata de Ariadna y que no puede tocar a Lilit que se come uno a uno los esquejes tiernos de la virtud de madera. Suiza es mi plexo, ronroneando la desesperación del que busca el grito altivo de la reina del inframundo. Que soy Suiza, coño. Que no me manifiesto porque me he sentado en el poyo de la puerta porque toca a muerto y tengo la certeza de que hoy el cadáver me va a saber a pleno al quince. ¿Qué diferencia al pervertido del perverso?. El caché. ¿Diosa, bruja o sirena?. Depende del exceso de nariz o de la falta de pie...

VOLVER A CASA

De nuevo aquí, en casa, mi casa. Mi atalaya, mi reino, mi cojín y mi espada. De nuevo en casa. Buzón vacío alma llena. De nuevo ante mi hoguera. Ha sido un viaje largo y tortuoso pero traigo regalos para todos. Casi me descafeino pero por suerte sigo cubierta de óxido del bueno, del que no pudre, del que protege a las almas sin catalogar, como la mía. Trabajo atrasado, letras esquivas que se escurren entre los esquejes de las madreselvas cortadas de cuajo. De voluntad intacta a pesar de las embestidas. De irónico renqueo es el deseo que me lanza contra la puerta de mi morada, dándome de bofetadas para que no se me olvide que la llave encaja como encaja  la pieza entre mis piernas forjada. Trabada en la piel contraria. Fundida en el metal de las miradas mezquinas: las de las brujas sin gato ni escoba pero sin los 21 gramos de rigor, los orcos de popelín, los súcubos rosas y las serpientes descascabeladas. Este verano, se llevan cabezas de Hydra cercenadas. Póngame cuatro po...

DE TRASCENDENCIA RELATIVA

Y sobre todo.... QUE NO SE NOS OLVIDE RESPIRAR. Mientras respire todo será por empezar, por acabar, por continuar. Si el lamento de mi pecho no decrece en intensidad la puerta estará abierta. He vuelto a casa. Traigo la maleta llena de papel de regalo arrugado, falsos techos de un blanco impoluto, puñaladas que me hirieron, pero que no consiguieron el objetivo de fallecerme, burbujas de luz, pedestales de mármol rosa, flores nunca regaladas, besos por relamer y abrazos de los que funden a negro. Mientras respire no habrá sitio para la muerte. Mientras mantenga la mirada de los traidores leeré sus patrañas antes incluso de que las lenguas las mientan a paladas. Mientras suenen las campanas y yo las escuche tendré tiempo de llegar a la boda con mi alma. De trascendencia incierta, relativa la llaman, es mi presencia. No soy nada. Lo soy todo. Todo que nadea o nada que crece hasta ser tan descomunal como el suspiro de un muerto. Y entre tanto soy la reina de la atalaya. La dio...

CAPITÁN

DE MI ALMA... ¿El dueño de mi destino?. Porque cuando tañe según que campanas es imperativo caer de hinojos y rezar. De entre todas las montañas la mas alta. De entre todas las mañanas la mas nueva. De entre todos, tus ojos. De entre todas tus manos. De entre mil, tus sueños. Porque no soy dueña ni tan siquiera guardiana. Porque solo soy esclava de seguir tu respirar en mi ventana.

COMO SI MIS OJOS FUERAN ÁGUILAS

Como si el futuro fue un cómic. Como si yéndote a la última página te pudieses ahorrar el trasiego del héroe. Ulises perdido en el Corte Inglés. Cronos, de nuevo, empeñado en menús indeseables. Como si los parientes tuviesen corazón. Medusa en la peluquería. Como si las naves ardientes no fuesen a desbaratarse en medio del mar. Como si la búsqueda fuese suficiente premio. Calíope enganchada al facebook. Como si cinco años fueran ayer, ayer, ayer. Como si amar dejase alguna vez de ser una mundano. Los dioses jubilaron a Hermes. Ahora Nacex controla el cotarro. No puedo guardarme los tesoros en la caja marrón y oro de los bombones Godiva. No puedo dejarlos ahí, escondidos, por el temor a que los niños me los desbaraten si los llevo a la escuela. Es mi derecho lucirlos, es mi deber compartirlos, porque abonadas de mezquindad andan las veredas que conducen a la esperanza y solo yo puedo sembrar los tulipanes que lucirán en primavera. JORNADAS DE REFLEXIÓN SOBRE LA PROSTITUC...

DESHIELO

La he cagado. De nuevo el deshielo de las esquirlas que me ataban las manos a la espalda y me amordazaban la lengua viperina que me da tres vueltas al sentido común. No me conformo con las sobras del plato del rey. Quiero la tajada de la yugular de la Virgen de los Sicarios. Corro por una calle que está vacía de palacios, una calle donde solo quedan tronos vacíos de dioses caídos. La he cagado. De nuevo el deshielo. El deshielo que me resbala entre los pechos, que me bordea peligrosamente el ombligo hasta perderse por el respingo que me pone el destierro de la virtud al pie de los caballos. Caballos negros. Caballos rejoneadores de muerte de terciopelo. Que haría yo sin tu anhelado desprecio negro cárcel mía. Sería hielo. las escamas del dragón se desperezan en la noche de luz de invierno. Abre los ojillos brillantes de reptil que no existe y con su aliento, fétido, cálido, pérfido de machaca de discoteca de malos de libro no leído, me obliga al deshielo. Le pego un trago al sal...

FOTOFOBIA

Gafas de sol ante la pantalla. Escozor. Placer por comunicarme contigo. Tengo un tesoro para ti pero tendrás que buscarlo con fiereza. Gafas de sol no por indecente sino por laboriosa. Demasiado trabajo. Muchas cosas que hacer. Muchas por cobrar. Muchas por disfrutar. Palabras, palabritas, palabrejas, palabrotas. La piel tras el cristal para que no se corra el peligro de acomodarse el aroma del otro nunca tocado, nunca abrazado, nunca amado. Amar. Amar es una palabra maltratada, mal usada, mal escrita y mal escupida. Amar es tarea de dioses. Gafas de sol negras sobre piel blanca. Castigada sin letras, por mala, por haberlas consumido todas como rayas rotas de rota farlopa negra sobre fondo blanco. De entre todas las diosas, la mas reina. Entre todas las reinas la mas mundana. Pero Santa. Y recuerda. Busca, husmea, piensa, que si tocas la tecla adecuada saldrá de las diosas y de las reinas la mas blasfema.