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A CONTRAPELO A LA VENTA

Podéis adquirir la obra a través de esebook. Pronto en plataformas digitales and so on... Leedlo y contadme. Estoy deseando. http://www.esebook.com/66247/vivelibro/product/318935/a-contrapelo

Tachán

Click

CLICK Salgo a la calle y nada puede tocarme. Levitar sobre lo mundano que ya no me afecta por lejano. Caminar a cámara lenta y lamer mi reflejo en los cristales y en los ojos de los trapecistas de lo cotidiano. Me suda la piel un nombre. Se me cae de entre las piernas un calambre, el que me provoca besarte a escondidas, el que no deja de retumbarme los pezones de tiza. Enamorada. Loca y vencida. Y corro a tu casa, a tu pelo y al vaso en el que calmas tu sed porque soy tu agua. Tres timbres. Un voz lejana. Una palabra mal dicha o tal vez mal escuchada. Salgo a la calle envenenada. El odio me rasca las cuerdas vocales y me escarcha el útero. Camino entre los coches que pitan, entre los tufos volátiles de la ciudad que amarga. Y soy opaca y de acero y tu nombre no existe porque me lo he amputado de la piel a mordisco, escupiendo la sangre y la carne sobre los charcos llenos de agua podrida. Tres timbrazos. Una voz cercana. Salgo a la calle......

EL ROSTRO DE "A CONTRAPELO"

A contrapelo ya tiene rostro y camina decididamente hacia donde sea que la lleve el destino. Es sólo una novela más o tal vez sea la novela. Que se yo. Sólo se que me brota de la lengua y de los ojos, que se me clava como una lanza y que mis huellas no se borran de la arena. Os invito a visitar mi página en facebook, A contrapelo por Virginia Lancha, a que me sigáis en esta aventura y que por supuesto la leáis cuando salga. Gracias a todos,

A CONTRAPELO

Telón abajo. Ya sin máscara: quiero contar algo de mi. No del Oráculo, sino de mi, la que se esconde tras las metáforas. He escrito mi primera novela. Actualmente está en proceso de maquetación y se presentará en Madrid en abril. Estoy emocionada ante la criatura que comienza su andadura. Se titula "A contrapelo" y estoy elaborando un blog exclusivo para el proyecto. Os seguiré informando.

EL SEÑOR DE LAS PATATAS

De cuando en cuando alza la vista por encima de las gafas. Se las ajusta con aire tranquilo mientras mueve un poco la cabeza de arriba a abajo. Cuando ya ha aguantado la palabra lo suficiente, viste una familia de luto como buen Cañamero: - Pues vaya tío gilipollas - y no se pone ni colorado porque asienta su juicio en el más común de los sentidos. Y si el señor de las patatas lo dice, será por algo. Quizás porque lleva toda la vida dándole trajes al emperador loco que se empeña una y otra vez en pasearse desnudo por la plaza. - Pues vaya tío gilipollas - y es verdad. El señor de las patatas es experto en cebar de amor a todas sus presas, pero que parezca un accidente. Camina siendo tendencia sin darse cuenta, tarantiniano perdido, le falta la katana. Especialista en poner cada cosa en el lugar donde cabe, incluidos los egos desmedidos. Amigo de Peter, el mejor de todos, el mas fiel: por donde pasó, el anterior fue bueno. - Pues vaya tío gilipollas - amén - ¿otro vermú...

LA IRA DE LA BRUJA BLANCA

La ira de la bruja blanca es como la de todas las brujas, como la de todas las almas: arde en las entrañas. Empieza mientras baja la cuesta de piedras y el viento del norte le golpea la cara hasta saltarla el llanto. Se esboza la ira mientras se le enreda el cabello al báculo de madera oscura. Apenas se dibuja y ya lo intuye la maga cierto y legítimo. El frío hace caer las esquirlas al paso descalzo de la bruja que anhela el camino entre los pinos, acolchado el caminar por las agujas secas de otras estaciones mas venturosas. La mirada glauca se despereza en gris casi negro y el mundo se vuelve de los múltiples colores que el corazón había escondido en una caja de plomo. Ya sin ceguera, la bruja se quiebra antes de alzarse, como siempre, entre las hojas nuevas. La ira de la bruja blanca alcanza su pecho herido de guerra y se escapa por los belfos de los caballos que la flanquean. El silencio es noche sobre las aguas plateadas de las lagunas del páramo. Los pájaros silenciad...