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A VUELTAS CON EL CORAZÓN


Se me ha caído un cacho de fortaleza hace un rato.
Ha venido María y le he dado mi corazón de plástico rojo con fondo escocés. No me lo ha pedido. Ha venido con las manos en los bolsillos, temblando como una hoja. Hace un frío de cojones pero creo que a ella le brotaba de algún hueco entre el dolor y la ira. Le he dado su sobre y me ha dicho: "Bonito corazón. Como me gustaría tener uno así". Y yo le he dado el mío. Lo ha apretado todo lo fuerte que le permite su flojera de pajarillo asfixiado. Me ha dicho que lo va a guardar en la caja especial de la habitación de su hija. Sólo yo sé lo que eso significa. Como diría "la diosa del amor":Me he vuelto a quedar sin corazón. A la que voy a "Blanco" me voy a traer media docena, por si las moscas.
Y luego ha venido el mensajero (y no era Hermes justamente). Ser descatalogado disfrazado de macarra con prentesiones que entra a voces en mi gruta:
- ¡Hola!. ¿No hay nadie?. Joder que mierda, aquí todo el mundo se escaquea.
Yo, a su espalda, callada, ensayando mi mejor sonrisa para cuando se diera la vuelta y me viera.
- Anda coño, si estás aquí (me tutéa: quizás le conocí en otra vida y lo lo recuerdo - Que traigo una cama para Yolanda.
- Aquí no hay ni habitaciones ni Yolandas - le contesto.
- Es para un curso.
- El curso creo que es en las oficinas del piso de arriba. Creo, ya te digo, es empresa distinta y no dispongo de esa información.
- Pues si te crees que voy a subir yo la cama arriba lo llevas claro.
- Pues haz lo que creas oportuno. No es mi cama.
- ¿Me pones un sellos de que lo he traido?.
- ¿Subes la cama?.
- No.
- Pues no hay sello.
- Joder - farfulla - en este país se trabaja cada vez menos.
- Dímelo a mi - contesto - hoy ha venido un transportista a traer una cama y se ha negado a subirla al lugar que correspondía.
Me río. Jijiji. A la que baja de montar la cama para una tal Yolanda, me guiña un ojo. Lo que te digo: Seres descatalogados.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Tu
Unknown ha dicho que…
seguro que sólo quería volver a pasar para guiñarte el ojo.

yo no regalo mi corazón, pero a veces lo enlazo

beso,


pd. te agrego al bloglist
Anónimo ha dicho que…
Siempre pensé, que describir momentos cotidianos, sencillos o simplemente absurdos haciendolos interesantes es un Don. Permanecer atento a la lectura de un momento como el que describes es solo digno de alguien con es Don.
Conseguir tenerme el corazón en vilo, sin saber casi hasta el final donde y como va a acabar esa cama, uff, que arte.
Y el uso del sello de forma coactiva y rotunda; " No. Pues no hay sello", me ha dejado el estomago encogido, intentando imaginar la cara de ese pobre montador , descatalogado eso si, a espensas de ese sello.
Lo que no queda claro es si al final montó la cama, antes, después o durante la puesta del sello?.
Lo dicho, que capacidad.
Que hostias mete el Bourne este.
Talipón. Gracias.
Analix. No regales tu corazón, que luego se echa en falta. Yo sólo regalo los de plástico. Creo que de los de chicha todavía no tengo. Algún día encontraré uno que encaje perfectamente en mi pecho, y ese día prometo ser mejor persona.

Gracias por agregarme. Intentaré hacer lo propio, pero mi falta de pericia es tan patente que asusta.
Ay Talipón. Y todo eso me lo pones sin haber leído más que el BOCM. El día que te lances con Cien años de Soeldad o similar, serás un verdadero portento.

Talipón se ha echado novia: "La princesa bombera", los he visto quedar a hurtadillas entre las hojas del libro de cuentos de la pequeña ciruela verde.

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