sábado, 27 de octubre de 2012

LOBOS QUE VUELAN



Un lobo que corre bajo la lluvia huele a perro mojado pero muerde como un cepo de muerte.
Los niños y las niñas buenos temen al lobo pero se esconden de ellos bajo las suaves mantas de sus cuartos seguros.

No temo la dentellada del lobo, ni tan siquiera el deseo de esnifar la sangre que de ellos gotea. No temo las zarpas que en la piel se clavan. No temo la musculatura que me subyuga. Apenas siento desazón ante la certeza de sus pasos en la nieve que me siguen a grandes zancadas.

Temo al lobo que vuela. Temo al lobo que esclaviza. Temo al lobo que parece dormido y espera a ser acariciado para arrancarme el alma. Temo al lobo que sujeta un paraguas rojo en un día de lluvia. 

Lo mas terrible del lobo del paraguas rojo, es que sabe balar.

Y mientras miro el cielo en busca de destellos plateados sobre los tejados.

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Océanos

Océanos
Los sin fondo