miércoles, 28 de abril de 2010

martes, 20 de abril de 2010

TEXTOS SUBYUGADOS


Definitivamente se me pasó el arroz de los textos subyugados, aquellos de tendencia láaaaaanguida donde se muere de amor. Supongo que todo cambió cuando de repente me di cuenta de que la gente no muere de amor, MUERE (entre otras) DE HAMBRE, ENFERMEDAD, GUERRA O DE MALDAD AJENA.

Definitivamente no serán más los textos melancólicos de hojas que caen ensombreciendo el espíritu y ensoñando a los amantes cautivos del recato. Creo que ya no serán más. De todas todas me he hecho tan mayor que me volví ciega a los dedos largos que acarician sedosos cabellos prendidos en sueños.
Se me acabó el pozo de los deseos efímeros, las nostalgias etéreas y los corazones rotos.

Un corazón roto es el que te mata porque deja de bombear líquido vital, o lo hace mal. El corazón sólo tiene una esquina, apunta hacia abajo y no pincha porque es de plastilina y tiene relleno anti-estrés. El corazón bombea sangre espesa. El alma pesa 21 gramos o lo que una bolsa de pipas. Las cáscaras de pipa son feas por el suelo esparcidas, pero dicen que son biodegradables y que se las comen las hormigas.

"Y entonces cerró la ventana de sus días mientras su mente se afianzaba en el recuerdo de unos ojos de color verde infinito sabiendo que esos, y no otros, serían los más amados durante el resto de su vida y que jamás podría suspirar por otros...". Pues yo no lo veo, llámame loca, pero me parece del  todo exagerado. Ya digo que algo me ha debido picar porque de un tiempo a esta parte parezco inmunizada contra la subyugación con paisaje bucólico de Devonshire envuelta en mantones grises de moer y tomando té en tazas de porcelana china asida por dedos largos... lánguidos.

Y me reitero y explico, que lo que afirmo es  que no seré yo la que escriba de nuevo en color sepia, no que no vaya a leer ni a regocijarme en cuantos textos subyugados me lleguen a la altura de los ojos (que me gusta a mi unas Cumbres Borrascosas Borrascosssiiiiiiisimas).

Nota: Algún día hablaré sobre los falsos éticos re-éticos que utilizan la tolerancia como arma arrojadiza. Tolerantes de lo suyo, intolerantes con lo que no alcanza el 5 en su baremo de gustos refinados. Y loscriticaré con saña  porque la tolerancia, para una intolerante como yo, sólo se entiende desde el respeto hacia lo que no nos gusta y si  agrada a otros, por muy estrambótico que nos resulta, porque respetar lo que nos gusta a la mayoría no tiene mérito, lo jodido es respetar lo que sólo gusta a unos pocos (o a muchos pero que se avergüenzan de reconocerlo: véase el fútbol, la prensa rosa, los ufólogos y así hasta mañana. 

Pero eso será otro día, que hoy me he decidio por decir adios a la melacólica y atalcada naturaleza de.... LOS TEXTOS SUBYUGADOS.


RE-NOTA: Hades ha pegado el bote de su vida. Ha marcado el Milán. El Oráculo intolerante se regocija en su estallido de felicidad, nada bucólico, porque la felicidad no se envuelve en definición alguna y esta suya parece recia y verdadera aunque yo no la entienda.... (o si).


martes, 13 de abril de 2010

EL SUSPIRO IMPROVISADO




Se me ha escapado. Entre los dientes. Haciendo snow sobre la lengua se me ha caído un "Te quiero" a destiempo. La respuesta, la evidente: "eso se lo dirás a todos".
Pues no, no se lo digo a nadie. ¿No te digo que se ha quedado pegado a mi aliento y ha huido de mi ser sin yo pretenderlo?.
No volveré a repetirlo.
No volverá a ser formulado.
Y entonces, llegó un suspiro improvisado llenado de azul añil el viento de la tarde de otoño y entonces si que no hubo vuelta atrás.
El supo
Yo supe.
Y  el viento se llevó mi dignidad devaluada.

jueves, 8 de abril de 2010

FLOPEROS


- Es importante que penséis en aquello que os dará de comer cuando dejéis de ser chicos - dijo el profesor Luna - es importante que tengáis en cuenta que si picáis muy alto, lo fácil es sentiros defraudados, pero por contra, si la pretensión es demasiado leve, siempre os quedará la impresión de que, quizás, os esperabas designios de mas alta enjundia. Teniendo en cuenta que es vuestro primer día en agrónomos, os contaré que no está mal para empezar, considerar la posibilidad de ser Flopero.

(¿Flopero?, pensé yo. Ni puta idea de la faena de un flopero, pero no sería yo la primera en descubrir su ignorancia, de hecho, muchos de los que se sentaban a mi alrededor asentían, con lo que en seguida supuse que yo era la única que desconocía el término. El profesor Luna prosiguió con su voz atemperada)

- Flopero es un buen comienzo: no exenta de algún riesgo es sin embargo una profesión de mecánica sencilla pero contundente.

Y así siguió hablando durante algunos minutos hasta que alguien preguntó en apenas un susurro acerca de la naturaleza del flopero.

- No me diga usted que habiéndose matriculado en esta asignatura , desconoce la naturaleza del flopero, señor...
-Alberdín -susurró avergonzado el muchacho - Carmelo Alberdín.
- Pues mire señor Alberdín, flopero es el encargados de hacer flopos.
Silencio.
- Y ahora me dirá usted que tampoco sabe que es un flopo, ¿no es así?- que lo era - no se avergüence señor Alberdín, que peor que el desconocimiento es la simulación de tenerlo sin hallarlo. Le explicaré gustoso en que consiste un flopo: supongo que en alguna ocasión se habrá encontrado usted frente a un río, un embalse, una masa de agua de calma al menos aparente, ¿si?, claro que si. ¿Ha probado usted alguna vez a tomar un guijarro y lanzarlo al agua?, ¿si?. ¿Puede usted decirme el ruido que tal acción provoca?. ¿No?. Pues yo se lo diré FLOP. De ahí su nombre: flopo.... de ahí que flopero es aquel que produce con su acción un flopo.
Silencio.
- Y ahora, si me permiten, empecemos por el tema 1.

Aprendí muchas lecciones del Profesor Luna, pero ninguna tan sabia como la lección de los floperos.

lunes, 5 de abril de 2010

CARA DE VICIO


Como esta lombriz: das asco, pero estoy segura que eres suave y fresca al tacto.
Lo que más me gusta es tu cara de vicio cuando me miras desde el espejo, justo enfrente, porque yo, desde aquí, te veo el culo todo el rato pero por el espejo te miro el esfuerzo, las arrugas forzadas en los bordes de los ojos, los labios estirados en una mueca que envuelve los dientes apretados. Sudas como un cerdo. Te escurre la vida a borbotones por los brazos llegando hasta la muñeca que en giro hace que las gotas se precipiten al suelo.
 Plof.
Ahí sigues, pedaleando como si se te fuera la vida en ello, enfundado en azul marino intenso y justo.
Te retuerces en mi mirada.
Te debates entre el cansancio y una pedalada mas.
Y esa cara de vicio.
No se tu nombre, pero se que esa es la cara que pones cuando tienes ganas de mas, cuando te viertes en ella, en él, en mi, en cualquiera.

Veinte caras de vicio, pegajosas y goteante, pedaleando hacia ninguna parte.

Lombrices de tierra.
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Océanos

Océanos
Los sin fondo