martes, 22 de noviembre de 2011

COMO SI MIS OJOS FUERAN ÁGUILAS

Como si el futuro fue un cómic.
Como si yéndote a la última página te pudieses ahorrar el trasiego del héroe.

Ulises perdido en el Corte Inglés.
Cronos, de nuevo, empeñado en menús indeseables.
Como si los parientes tuviesen corazón.
Medusa en la peluquería.

Como si las naves ardientes no fuesen a desbaratarse en medio del mar.
Como si la búsqueda fuese suficiente premio.

Calíope enganchada al facebook.

Como si cinco años fueran ayer, ayer, ayer.
Como si amar dejase alguna vez de ser una mundano.

Los dioses jubilaron a Hermes. Ahora Nacex controla el cotarro.

No puedo guardarme los tesoros en la caja marrón y oro de los bombones Godiva. No puedo dejarlos ahí, escondidos, por el temor a que los niños me los desbaraten si los llevo a la escuela. Es mi derecho lucirlos, es mi deber compartirlos, porque abonadas de mezquindad andan las veredas que conducen a la esperanza y solo yo puedo sembrar los tulipanes que lucirán en primavera.

JORNADAS DE REFLEXIÓN SOBRE LA PROSTITUCIÓN: ABSTENERSE PUTAS.

lunes, 21 de noviembre de 2011

DESHIELO

La he cagado. De nuevo el deshielo de las esquirlas que me ataban las manos a la espalda y me amordazaban la lengua viperina que me da tres vueltas al sentido común.
No me conformo con las sobras del plato del rey. Quiero la tajada de la yugular de la Virgen de los Sicarios.
Corro por una calle que está vacía de palacios, una calle donde solo quedan tronos vacíos de dioses caídos.
La he cagado. De nuevo el deshielo.
El deshielo que me resbala entre los pechos, que me bordea peligrosamente el ombligo hasta perderse por el respingo que me pone el destierro de la virtud al pie de los caballos. Caballos negros. Caballos rejoneadores de muerte de terciopelo.
Que haría yo sin tu anhelado desprecio negro cárcel mía. Sería hielo.
las escamas del dragón se desperezan en la noche de luz de invierno. Abre los ojillos brillantes de reptil que no existe y con su aliento, fétido, cálido, pérfido de machaca de discoteca de malos de libro no leído, me obliga al deshielo.
Le pego un trago al salitre del viento. Ya no queda otra que aguantar la ola de tu deshielo.

jueves, 17 de noviembre de 2011

FOTOFOBIA


Gafas de sol ante la pantalla. Escozor. Placer por comunicarme contigo. Tengo un tesoro para ti pero tendrás que buscarlo con fiereza. Gafas de sol no por indecente sino por laboriosa. Demasiado trabajo. Muchas cosas que hacer. Muchas por cobrar. Muchas por disfrutar.


Palabras, palabritas, palabrejas, palabrotas. La piel tras el cristal para que no se corra el peligro de acomodarse el aroma del otro nunca tocado, nunca abrazado, nunca amado.

Amar.

Amar es una palabra maltratada, mal usada, mal escrita y mal escupida.

Amar es tarea de dioses.

Gafas de sol negras sobre piel blanca. Castigada sin letras, por mala, por haberlas consumido todas como rayas rotas de rota farlopa negra sobre fondo blanco.

De entre todas las diosas, la mas reina. Entre todas las reinas la mas mundana. Pero Santa.



Y recuerda. Busca, husmea, piensa, que si tocas la tecla adecuada saldrá de las diosas y de las reinas la mas blasfema.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

DIÁLOGO BAZOKA

Clonemos a todos los fontaneros deslenguados por si un día se extinguieran:

- Señora... ¿me han llamado ustedes?.
- ¿ Y usted quien es?.
- Coño... ¿quién voy a ser?: el fontanero. ¿No se nota?
- Ahora que lo dice, el palillo en la boca, la pechuga aireada con trofeo de camarón en 24 kilates y esa lascivia patidifusa igual me tenían que haber dado la pista.
- ¿Ein?.
- Que si, que se ha roto la cisterna del wc de las damas en la planta de arriba.
- Bueno, eso de que es la cisterna tendrá que determinarlo el profesional.
- Ya, pero ante la ausencia de uno igual nos conformamos con usted.
- ¿Ein?.
- Segunda planta.
........
- Pues si, era la cisterna.
- Loado sea el señor..
- Que pena marcharme a la calle, que putada haber acabado tan pronto, porque aquí se está de puta madre.
- Ya.. calentito..
- No señora: en su presencia, porque si tuviese el privilegio de elegir la imagen que quiero se me quede en la memoria el día que me muera, no sería otra que la de usted ahí, recortada a contra luz, con esa figura que no podría ni mejorarla el mismísimo creador, ese pelo que dan ganas de oler todas las mañanas y la mirada de diosa de todos los tontos como yo. Que tiene usted mas pedigrí que el galgo de una reina y el porte de todas ellas.

Toma ya.
Ahora vas
y lo cuentas.
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Océanos

Océanos
Los sin fondo