lunes, 31 de agosto de 2009

MIMÉTICO


El Oráculo irresponsable va a manifestarse a instancias del interesado:

El miedo es necesario. Nos mantiene en estado de alerta.

El miedo es bueno, no así el pánico. El pánico paraliza nuestra capacidad de reacción y podemos ser devorados por las alimañas invisibles.

Algo de miedo si.

Pánico no.

Camufla las armas brillantes que llevas en el cinto. Son espejos al sol que alerta de tu presencia mucho antes de que hayas llegado. Mimetízate con el entorno el tiempo suficiente como para averiguar como funciona. No se trata de renunciar a lo que tu eres. Se trata de evitar que los demás aprendan como funcionas antes de que tu hayas aprendido como funcionan ellos.

Desecha la medusa (tan transparente ella) y saca el puerco espín (aunque sólo sea el principio). Ten por cuenta que las medusas provocan temor y los puerco espines despiertan ternura (fíjate tu que sin sentido). La ternura ajena es una debilidad propia. Teje un poncho de ternura que te proteja hasta que puedas cambiarlo por lo que tu quieras.

Según caigan las hojas cambia tu coraza de pinchos por una piel suave y brillante, pero encérala para que la lluvia resbale y no la eche a perder.

Este es el consejo del oráculo: recuerda que es irresponsable y que tu accediste a él sin presiones.




viernes, 28 de agosto de 2009

PERO QUE PONTE LOS ZAPATOS DE TACÓN Y TACONÉA



Ale ya!, pa´fuera las "tontás" (Decía mi abuela)


La frase determinante fue "Uf, Vivo con Hades, piensa en el rechazo social". Aran, inocente criatura, no podía suponer que después de aquella frase sólo quedaba la huida hacia delante. Y me compré los pantalones con los que hoy me siento a tres palmos del suelo a pesar de lo insólito de su diseño.

¿Qué será lo siguiente?. Pues lo único, echarnos el tinte y las mechas.
Ojo lo bien que sienta dejarse la profundidad en el cajón de pensar, aunque sea por un rato. Bajar la nariz tan altiva y rebuscar en las ofertas del mes. Relajar el ceño y escuchar los 40 principales. una cañita bien tirada. Comer pasta a dos carrillos, helado de chocolate, mirar a los chicos apretados que pasan, a todos o casi, entornar los ojos (Ay, si no fos, que dirían los catalanes). Gafas de sol, caladas hasta las bragas: como el lobo feroz, "es para mirarte mejor, Caperucita". Dejar de aburrirse para dejar de matar moscas a cañonazos y usar la chancleta que es mucho más eficaz y menos dañina. A la postre, las uñas de rojo, las cejas perfiladas, coquetuela taconera que parpadea deprisa para llevarse la mano a la boca en forma de O y exclamar: "¡Pero que me dices!, ¡no doy crédito!".

Y por último, morir en el sofá que te abraza, te espachurra, te besa y te acuna con el instinto de no dejarte escapar... al menos hasta que vuelva a sonar la chicharra metálica que cada mañana te da los buenos días. ¿Qué serás hoy?

De momento a la ducha que es como la salida de tacos del 100 vallas DETERMINANTE: No debo olvidar abrir la galletita de la fortuna que guardo en el bolso. "Aléjate de los gafes y los tonto-malos, que no compensan". ¿Quien se atrevería a llevarle la contraria?. Yo no.


Este es mi regalo para las chicas del probador. Me lo gasté todo en los pantalones así que os dedico hoy mis palabras, que también tienen su valor en cash: Para Aran, Miri y Pajarito.

lunes, 24 de agosto de 2009

ESTAMOS POR ESTAR




La decepción no es una probabilidad, sino una certeza. Todos nos decepcionamos, y las personas a las que amamos son expertos en la materia al igual que nosotros lo somos en arte de decepcionarles a ellos. Dicen los viejos que con 15 el amor es amor y que en los 30 es apaño. Me niego a reconocerlo pero, ¿y si tienen razón?. Mira que ellos están legitimados por los trienios arrastrados mientras este Oráculo sólo cuenta con un año de vida.

Lo malo no es decepcionarse, pues como ya he dicho es un hecho seguro; lo chungo es perder la capacidad de volver a recuperar la fe que nos mantiene en la inocencia de que alguien habrá que no lo haga (decepcionarnos).

También es jodido saber que eres una decepción para alguien que apostó toda su fortuna a tu número perdedor. No te sientes mejor por tantas veces que se lo hayas advertido, porque al final te sientes vacío como un pozo seco. Aunque mejor sentir el corazón estrujado, casi asfixiado, que no sentir absolutamente nada. ¿No?

Tenemos días malditos. Días llenos de silencio o peor, abarrotados de conversaciones de ascensor con personajes itinerantes suplentes de banquillos de la segunda regional de las almas olvidadas. Esos que a la postre nos terminan rellenando las horas de serrín absurdo mientras se nos enfría la vida.

En los días malditos, estos de los que hoy es un ejemplo de manual, pierdes más que ganas, ululas más que te desplazas, malsueñas en general como si todo lo que te rodeara fuese una banda sonora muda.
Y entonces algo te moja la cara y miras al cielo que está raso. Joder, sino es lluvia son lágrimas. Puta tristeza traidora que te da una colleja sin avisar la muy zorra. Como la Srta. Alicia que llegaba por el pasillo y te pillaba pintando un corazón de lápiz en el pupitre y te hacía borrarlo ante la burla de toda la clase. Mal rayo la parta a la perra deshilachada de pelos malteñidos y mal trasquilados. Si no te enamoras con diez años, es que eres un mierda.


Vaya dilema me late: A ver que bicho sacrifico para leerle las entrañas. No se si valdrá una gamba, que es lo que más a mano tengo. Por si acaso lo voy a intentar, aunque de antemano se que me voy a decir: INSERT COIN.


viernes, 21 de agosto de 2009

REGENERACION



Me han amputado un cacho de vida y hoy voy a que me lo vuelvan a implantar. Apenas puedo ya respirar y el segundero del reloj anda atontolinado, que le tengo que dar un toque de allá para cuando para que espabile y que no se olvide que su sentido no es otro que de caminar impasible hacia delante.

A las 3 me pienso atildar, con el corazón en víspera de domingo. A las 5 la cogeré en mis brazos y la apretaré tan fuerte como delicado un suspiro. Entonces ella me dirá: "Ay mamá, suelta, que me espachurras" y entonces la comeré a besos.

Me enseñará al cangrejo campeón y su hábil estrategia de cogerlo con las pinzas de la barbacoa.

"¡Esta niña lo que necesita es pasar mas penurias, que la tienes entre algodones!"

... Claaaaaro... (pensaré)...cuadrada te daba yo a ti la ostia.


Pero mi educación académica y la otra me obligarán a sonreir como leve forma de disentir.


Porque su ausencia sólo me enriquece en la certeza de que sin ella nada huele, sabe o se siente como debe oler, saber o sentirse.


Y es que nunca hasta ella había amado desinteresadamente... a pesar de haberlo creído.


martes, 18 de agosto de 2009

TRAS DE TI


Insistías en seguir a mi paso, pero yo te animaba una y otra vez a ir delante, porque no hay nada que me guste más que ir tras de ti.
Me gusta verte pisar con ritmo cadente mientras tu pelo se bambolea una y otra vez. Me gusta ver como te tensas en cada movimiento mientras yo, con mi trote cochinero de geisha despistada te miro y me sonrío porque, como ya te he dicho, no hay nada que me gusta más que ir tras de ti
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Océanos

Océanos
Los sin fondo