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THE POWER OF LOVE





http://www.youtube.com/watch?v=ShN8UIk5-mw&feature=PlayList&p=3EF72D1E34CF8A79&playnext=1&index=2


Yo tenía pocos años, no recuerdo cuantos porque eran pocos. Acababa de ver en la tele una peli de un niño que se transformaba en ángel. Era Navidad. Mis padres habían decicido celebrarlo en la casa del pueblo. Hacía frío y mi madre me bañaba en un barreño frente a la chimenea. De pie en el barreñito, dejando que el agua calentita me mojara, oí esta canción. Miré la televisión. Yo no sabía nada de inglés. Los niños de mi generación accediamos a ese privilegio con posterioridad. No sabía que decían aquellos señores. El video me dejó hipnotizada. Sólo tuve una certeza a mi corta edad: jamás volvería a oir una canción de amor mas hermosa.

Entonces no existía youtube. Tardé 20 años en descubrir el nombre y el autor de la canción.

THE POWER OF LOVE. AUTOR: FRANKIE GOES TO HOLLYWOOD.

Se que esto que voy a decir es como, uf, que anticuado, bla, bla, bla... pero no me resisto. Feliz Navidad a los hombre y mujeres de buena voluntad. Al resto, no se... seguid vivos.

Comentarios

Lola ha dicho que…
Ahí voy a verla....
maloles ha dicho que…
Qué bonito:)
A mí no me parece anticuado, me parece... no sé. Que así tiene mucho más sentido(y sentimiento)

Muas!
Anónimo ha dicho que…
Toc, Toc.... Se puede.

Navidad, pueblos, nostalgia.
Infinidad de recuerdos. Aquellos baños, en mi caso veraniegos en el pueblo, barreño de zinc, mi hermano y yo de pie y a cubazos de agua nos quitaban la roña de toda una mañana en aquel patio, que salvo el pozo como está claro, era nuestro patrimonio.
Vajilla duralex de color verde y caramelo. No es que las vendieran eligiendo a tu antojo alguno de los colores de la colección, eran las piezas supervivientes, de mi casa y de las de mis primos, que curiosamente como los juguetes que empezaban a estorbar, acababan siempre en el mismo sitio, en el pueblo, con el consiguiente enfado, sobre todo de mi abuelo, mi abuela era más condescendiente, o simplemente sabia que reencontrar nuestras antiguas posesiones en el pueblo, nos facilitaria la estancia y por ende vernos una vez más. Ya que, no nos equivoquemos los viajes al pueblo eran una autentica odisea y como tal, un acontecimiento facilmente truncable por cualquier imprevisto. Yo tambien tenia pocos años, creo recordar que no llegaba a doce. los dos años siguientes me fuí yo solo, en Auto-Res. Algo impensable en estos tiempos de Dios, pero que no parecia tan descabellado en 1983 ó era 84?, que más da?. Recuerdo aquel verano de vacaciones yo solo en el pueblo con mi abuela, en el que aprendí a montar en bici, sin ruedines claro y aquel en el que creí haberme enamorado por primera vez. Pero eso forma parte de otra ofrenda.

Te he echado de menos, y por si acaso, Felicidad. Aunque sea en Agosto, en esas fechas no la buscamos con tanto ahinco, y cuando la encuentras es verdaderamente más reconfortante, o al menos la vida que manejamos nos da la tregua suficiente para que así nos lo parezca, aunque la verdadera realidad, como dijo Serrat en no se que discurso, es que "si para algo merece la pena vivir, es para querer y ser querido".

Talipon
Anónimo ha dicho que…
Me encanta la parte en la que promete protegernos de los vampiros tras nuestras puertas.
Verònica ha dicho que…
Gracias por los deseos, son deseos hermosos, de anticuados nada, esos recuerdos de la infancia son los que eternizamos con una sensaciòn diferente en la memoria y cada vez que vuelven es un placer.. con banda sonora mejor aùn! un besote y FELICES FIESTAS, Vero.
Vivencias en el Mariate ha dicho que…
Lástima que este grupo grabara tan poco material. Son (eran) magníficos.
Besos.

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