lunes, 29 de noviembre de 2010

profecía



En la boca seca tengo sopa de cáscaras y polvo de enebro.  Porque la lucha se cuela muy despacio por la inocencia dejando los batientes rotos de las contraventanas de madera que ya no guardarán mas inviernos.

Y no es bueno ni malo, solo cierto.

Dicen que de a poquitos se anda un camino eternocubierto de constelaciones recien inventadas y unicornios y extraños pasajeros.
Y yo, sin dejar de ser Suiza, me lo creo, porque las cáscaras vacías hacen eco y el eco montaña, valle, y deshielo.

He de llevarme conmigo lo poco que queda del tiempo, a bocados si hace falta, pero me lo llevo. Y con él haré trinchera para cuando pueda decir que lo que a mis párpados asoma ni es sueño ni está lejos.

1 comentario:

Leo dijo...

Me ecanta el último párrajo, precioso. El tiempo va dentro de nosotros, lo que incluye recuerdos, olores, sensaciones... y todo lo vivido.

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Océanos

Océanos
Los sin fondo