miércoles, 17 de noviembre de 2010

CHAPETAS

... coloradas a la luz aleteante de un vela que se apaga.

Chispitas diamantinas que aplacan las aguas bravas.

Alas de la Monarca. Viento y un poco de nácar, también te he puesto.

"Ramas sin tiempo ni espada,
polvo de camino nuevo.
Antojo de niña amada,
aldaba de mi desvelo".

Y el yen que sigue intratable, el muy cabrón.

2 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

Como siempre estupendo. Por aquí ando echando un vistazo por tus cosillas. Pasa un buen fin de semana.

Saludos y un abrazo.

Leo dijo...

Bonito. Yo también le pongo un aldaba de mi desvelo, pero de los grandes.
Por dierto, lo godivas muy buenos.

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Océanos

Océanos
Los sin fondo