Quitar lastre. Arrancarse pesos innecesarios de la ropa durante la andadura. No trae cuenta llevar avalorios de la Srta.Pepis para una travesía de 1000 kilómetros por el desierto. No hay espejos, no hay falsas miradas que adoren becerros de oro. No existe el aspaviento inmerecido. Sólo piel y hueso, algo de carnes, sangre la justa. Despójate de aquello que puede ser bueno en el fondo pero que no lo es también en la superficie. Aleja de ti los problemas con o sin patas. Calcula el balance. Haber menos Debe. ¿Hay pérdidas?. Pues ya sabes, deja en caja todo lo que pesa y apenas vale. Arráncate las sanguijuelas de las pantorrillas. También las del corazón. Elimina todos los parásitos del alma. No dejes que el falso brillo de la pirita te ciegue. Sé que te gusta ese bolso de charol rojo con cadenita de cuero. Sé que lo has ido llenando de regalos sopresa de los kinder, de broches de mariposas y laca de uñas color coral. Sé que crees que no puedes vivir sin ese bolso, pero allá lejos, donde...
El fuego camina a mi lado, pequeña Perséfone