viernes, 24 de octubre de 2008

De Oráculo a Celestina

A la pequeña mujer que busca al hombre malo que trae coca-cola. Si tu deseo es tal, no seré yo la que le ponga puertas al cielo. Si quieres probar si un hombre malo puede sucumbir a los encantos de una dulce vestal, te diré que lo creo posible, porque los hombres no son ni buenos ni malos, simplemente son hombres. No olvides que fue la Suma Sacerdotisa la que llevó al guerrero al templo de la vestal una tarde calurosa de verano. La suerte está echada. La Sacerdotisa no es responsable de las decisiones que tanto vestal como guerrero, tomen a partir de este momento. El futuro no está escrito. Buena suerte.

5 comentarios:

GODOFREDA82 dijo...

No hay que tentar al destino, ya que de los errores se aprende por lo que siempre serán una lección

Elenita dijo...

El futuro es incierto suma Sacerdotisa claro que el guerrero ese día que vino era como si me hubiera traido un ramo de rosas en un día de San-Valentín y claro eso en el fondo cala en el corazón. Claro que tengo que replantearme cosas importantes en la vida que nunca las pongo en orden y eso es bastante dudoso. Que dilema más grande me embarga... La suerte está echada...

GODOFREDA82 dijo...

Que nos impulsa a actuar de una u otra manera?, todo en la vida es cuestión de elegir

PERO EL JUEGA CON FUEGO ACABA QUEMANDOSE

Esther Hervalejo dijo...

y elegir es apostar, y si apuestas algo tienes que ganar, y que perder...
Lo bonito de todo esto está en la intensidad de lo que vives, incluso cuando te planteas si apostar o no...

pilivm dijo...

El chico malo de Coca-cola solo aparece una vez (si aparece) y la oportunidad hay que aprovecharla, luego ya tendrás tiempo de arrepentirte o no, pero por lo menos lo habrás vivido.

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