jueves, 23 de octubre de 2008

¿Para qué me pides consejo si no quiere oirlo?

Me pides consejo y yo te lo doy, pero con los ojos me dices que desde lejos te sobran las ganas de dejar de escucharme... que en tus sueños no tienen banda sonora y que además, son en blanco y negro. Dime que deseas, y el Oráculo de Delfos hablará hoy, en el día en que las nubes están roñosas y ya no mojan, pero que hace un frío que pela.

7 comentarios:

Elenita dijo...

Bueno si le tengo que pedir algo al Oráculo de los Delfos es el número de los hombres malos que traen coca-cola cuando una tiene un día malísimo después de un día de fiesta pero claro ya sabemos todos que la gente que da consejos luego exigen muchas cosas a cambio y eso es lo que tendremos que negociar además del consejo de si es bueno pedir el teléfono del hombre coca-cola o no que también es una buena cuestión. Espero impacientemente la respuesta divina...

NACHO dijo...

Puedo pedir algo? En serio?

Allá voy:

Oraculo, me puedes poner una cervecita y una racion de chopitos?

Gracias.

Vivo con Hades a tiempo parcial dijo...

Hay cajas, como la de Pandora, que es mejor no abrir. Mi consejo: Coviértele en mito, pero no le llames, que luego te va a doler, y tal como está la cosa, no merece la pena.

El Óráculo de Delfos ha hablado.

NACHO dijo...

Pero la caja de Pandora tendrá la ración de chopitos? Esque no me ha quedado del todo claro. Perdon.

Elenita dijo...

No tiene muy buena pinta el futuro con el señor coca-cola... mejor esperar... claro que como tenga que seguir esperando que algunos de los vecinos de abajo venga a visitarme algún día, aún me marcho del trabajo y no ha subido ninguno... Dejame tiempo aunque sea oro.

Vivo con Hades a tiempo parcial dijo...

Te he contestado en tu blog. Es la historia de un pobre soldado despistado que pidio chopitos y cerveza y fue exactamente lo que recibió, cuando en el fondo quería que la Sacerdotisa y sus vestales le hiciesen caso.

El Oráculo de Delfos ha hablado.

NACHO dijo...

Jamás pude soñar que pasaría la mitad de mi tiempo entre Sacerdotisas y Vestales, diosas del amor, bellezas con nombre y apellidos. Iconos visibles que mi mano jamás podrán acariciar.... Por eso transformo mis deseos en cerveza y chopitos.

"La vida es una barca"
Calderón de la Mierda

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