Me pides consejo y yo te lo doy, pero con los ojos me dices que desde lejos te sobran las ganas de dejar de escucharme... que en tus sueños no tienen banda sonora y que además, son en blanco y negro. Dime que deseas, y el Oráculo de Delfos hablará hoy, en el día en que las nubes están roñosas y ya no mojan, pero que hace un frío que pela.
No puedo pensar en lo sorprendente y lo sencillo que resulta vivir casi siempre: se vive sin querer y a pesar de no ponerle demasiado empeño al asunto la mayor parte del tiempo. No puedo pensar en lo frustrante que será el día que descubra que ya no hay más créditos ni más monedas y ya no me queden vidas de gato ni de nada que resucite aunque sea de mentira. Recuerdo haber pasado por todos los cuentos que pensaba pertenecían a otros personajes y disfrutar de cada una de sus victorias y también sus derrotas de cuento. Agradezco los maquillajes en los morados que me quedan fruto de todas esas peleas imaginarias que mantuve inútilmente con cada uno de los fantasmas a cuyas sábanas me así con la desesperación de las últimas oportunidades. Me quedo con el agua. El agua siempre limpia, refresca, calma y sirve para hacer infusionar el té. - ¡Que le cooooorten la cabeza! - dijo la reina. Y yo me retiré el pelo de la nuca y me puse a cuatro patas, las de morir, se entiende, que no l...
Comentarios
Allá voy:
Oraculo, me puedes poner una cervecita y una racion de chopitos?
Gracias.
El Óráculo de Delfos ha hablado.
El Oráculo de Delfos ha hablado.
"La vida es una barca"
Calderón de la Mierda