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CABALLO DE BATALLA

El que a la muerte amaga en finta  perfecta.

Caballo de fragua, de viento y de palma: con mi olor prendido en el pelaje sin mácula.

Cabalgadura negra a cuyas crines  me encomiendo en tan negra velada  y que dejo, embargada de mar, que me enrede y me turbe como si de la nada brotara el filo de tu espada, con la que habrás de darme muerte que no es otra que una vida larga, muy larga.

Y suelto las riendas y me encomiendo a su instinto justo en la bruma del abismo, el eterno abismo que todos somos y que me pringa la espalda de hilos de pizarra.

Que el sol me deslumbre o que la noche me ensarte entre la escarcha, que aquí me quedo yo aferrada, a la testuz de mi caballo de batalla.

Comentarios

Srta. Nostalgia ha dicho que…
Tus textos son TAN difíciles de entender a veces. Y eso es una buenísima señal. No dejes de estar en tu caballo de batalla, la vida siempre requiere de uno para poder sobrellevarla.

Un beso.
Los oráculos... ya sabes, siempre ambiguos para abarcar la mayor cantidad de acierto!. Bienvenida al templo, srta!.
LuZe ha dicho que…
Me encanta! Tan visual y poético.
Y tan críptico como siempre.
Sobretodo esto: "Caballo de fragua, de viento y de palma"

Te mando LuZes desde la estepa

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