viernes, 25 de marzo de 2011

CABALLO DE BATALLA

El que a la muerte amaga en finta  perfecta.

Caballo de fragua, de viento y de palma: con mi olor prendido en el pelaje sin mácula.

Cabalgadura negra a cuyas crines  me encomiendo en tan negra velada  y que dejo, embargada de mar, que me enrede y me turbe como si de la nada brotara el filo de tu espada, con la que habrás de darme muerte que no es otra que una vida larga, muy larga.

Y suelto las riendas y me encomiendo a su instinto justo en la bruma del abismo, el eterno abismo que todos somos y que me pringa la espalda de hilos de pizarra.

Que el sol me deslumbre o que la noche me ensarte entre la escarcha, que aquí me quedo yo aferrada, a la testuz de mi caballo de batalla.

3 comentarios:

Srta. Nostalgia dijo...

Tus textos son TAN difíciles de entender a veces. Y eso es una buenísima señal. No dejes de estar en tu caballo de batalla, la vida siempre requiere de uno para poder sobrellevarla.

Un beso.

Vivo con Hades a tiempo parcial dijo...

Los oráculos... ya sabes, siempre ambiguos para abarcar la mayor cantidad de acierto!. Bienvenida al templo, srta!.

LuZerna dijo...

Me encanta! Tan visual y poético.
Y tan críptico como siempre.
Sobretodo esto: "Caballo de fragua, de viento y de palma"

Te mando LuZes desde la estepa

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Océanos

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