jueves, 21 de enero de 2010

INTERESANTE

Narávez, en su lecho de muerte junto a su confesor.
- General, debe usted perdonar a sus enemigos.
- No puedo - contestó Narváez.
- Pero, General , si no perdona usted a sus enemigos irá al infierno, no hay tiempo, está usted muriéndose.
- Le digo que no puedo, les maté a todos.

La anécdota no es real, o al menos así lo manifestó quien la contó, pero por ello no deja de invitar a la reflexión.

4 comentarios:

Srta. Nostalgia dijo...

Te sigo leyendo, aunque los infernales exámenes de medicina no me dejen tiempo para mucho más.

ChicaMonstruo dijo...

En el infierno, en esta época del año, se tiene que estar muy bien.

darko dijo...

quizás les mate después de muerto.

Lady Pirata dijo...

¡Ea!
Ahora que lo leo, no sé si es mejor dejar a alguno con vida, para poder redimirse o ya puestos en caso de que no los haya ¿no hay infierno?

Lo mejor es no tener enemigos, es como lo de amigos, mejor tener muchos conocidos, a tener amigos que se cuentan con la palma de la mano, tremendo rollo.
No sé explicarme mejor, pero si, da para reflexionar un rato.

:)

¡Muá VivoconHades!

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