jueves, 13 de noviembre de 2008

ESCUCHARSE A UNO MISMO


B.vela contesta a mi petición de piedad para uno mismo. Me cuenta que el secreto está muchas veces en escucharse a uno mismo. Y es que es verdad... pasamos tanto tiempo buscando la opinión, el beneplácito, el afecto ajeno, que no nos damos cuenta de darnos el tiempo de escuchar lo que nos decimos a nosotros mismos. Este humilde oráculo así lo hará. En adelante se mirará un poco más el ombligo.

Ególatras, narcisistas, que tendencia loca la de este oráculo de rodearse de semejantes individuos, ansiosos todos por ver reflejados en este oráculo sólo aquellos comentarios que les atañen directamente. Durante un instante fueron el centro del universo, pero fue sólo un instante. La gracia está en esperar a que las estrellas vuelvan a regalarles otro segundo de gloria. Mi querido Talipón, el ogro bonachón: Que siiiiii, que te leeeeo. Quieres una respuesta? Tendrás que realizar primero la pregunta. ¿no crees?.

"Cositas de Elena" visitó el Oráculo y preguntó: ¿Qué se le regala a un Gremlin si te ves obligado a ello?.

Respuesta: Algo barato, que no te lleve mucho tiempo comprar y para garantizar que les guste, comprueba que sea justo lo contario de lo que tu elegirías para ti. Seguro que aciertas.

Os animo a que la deis otras opciones.

Un sicario con dolor de garganta me regaló minutos muy hermosos frente a una taza de café calentito. Estaba algo perplejo ante la mentira ajena y yo, a través de este oráculo, le ofrezco esta reflexión: Para saber la razón por la que los seres que amamos nos mienten, solo es necesario analizar la razón por la que les mentimos nosotros. No siempre hay fines oscuros tras una mentira.

Por lo demás, ayer fue un día muy raro: ¿Sabéis que guardo de él?. Una cifra 444. Sólo aquel que se atreve a decirle al Oráculo que cuide sus faltas de ortografía (el Oráculo se disculpa por su ignorancia), sabe a que me refiero. Mi comentario para el As de picas: Ahora a por la entera.
el Oráculo de Delfos ha hablado.

1 comentario:

b. en vela dijo...

mirarse el ombligo no tiene q significar ser ególatra, es simplemente, saber escucharse y escuchar al otro, que es, a veces, uno mismo.

beso!

Se ha producido un error en este gadget.

Océanos

Océanos
Los sin fondo