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PUZZLES ABSURDOS


El Oráculo ha soñado. Y los sueños de la Síbila dan mucho miedo porque tienen tendencia a cumplirse de una u otra forma.

La Pitonisa ha soñado con un as de pikas, la única carta de la baraja con capacidad de muerte en si misma. He soñado que el As asestaba una puñalada letal al corazón del oráculo, y que la guardia pretoriana (concepto nada helénico por cierto) intentaba tirar la puerta abajo sin conseguirlo con el objeto de proteger a la síbila. El oráculo lloraba sin poder hacer nada cuando tomaba consciencia de que la vida se le escapaba y que la guardia nunca atravesaría la puerta.


Metáforas, alegorías. No se. Dicen que los sueños se alimentan de las vivencias del día. No lo dudo porque ayer fue un día muy extraño.

Puzzles. El placer de unir una a una las piezas, el placer de ver crecer la imagen de nuestra mano para descubrir que, cinco mil piezas después, nos falta una pero no una cualquiera, una justo del cielo, de la zona central, arriba, una pieza sin la cual el puzzle no es una imagen completa, es un absurdo, un puzzle incompleto. A veces gastamos más energía en intentar disimular la ausencia de la pieza, pintando el hueco sobrante, buscando sucedáneos, que la que emplearíamos en iniciar un puzzle en el que, esta vez si, estuviesen todas las piezas. Esta reflexión llegó a mi, de rebote, creo que anoche, y me la hizo una persona que justamente en su momento de falta de lucidez, estaba mas acertada que nunca. Y me hizo pensar que no tiene sentido esperar a que las imperfecciones de las personas desaparezcan, porque no lo van a hacer. Si lo que buscamos y no encontramos por mas que nos esforcemos en pensar que deber estar ahí, finalmente no aparece, debemos tomar la decisión de abrir una caja que albergue otro puzzle y que intentemos comprobar, de entrada, que no falta ninguna pieza.

El puzzle cojo, el incompleto, podemos guardarlo en el cajón donde albergamos nuestro oscuros secretos, para de vez en cuando, echarle un vistazo que nos haga soñar con el hecho de encontrar un día la pieza perdida.

El Oráculo de Delfos ha hablado.




Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Por donde empezar...
Como miembro de la Guardia Pretoriana, solo decir que llegado el nivel, grado, ósmosis, simbiosis; (y qué más decir en cuanto LA CUANTÍA de amistad que está AHÍ; COMPLETA...) Se sabe y se sobre entiende, que esos guerreros o guerreras de la amistad verdadera, no juzgan, no comprenden, no ejecutan por iniciativa; ESTÁN. Y cuando llegan al lado del Oráculo, es para darle lo que pida y necesite su alma, sin controles, sin cuestionamientos, sin sentidos... Por eso, y por la ilógica de las emociones; la Guardia siempre está y estará. Y tirará puertas, muros, y puentes para proteger el vínculo. O sencillamente no hará nada que pueda dañar esa relación.
El Oráculo ha de perdonar la incapacidad para poder expresar aquello que sería casi imposible de escribir; pero que ella conoce, por la reciprocidad que se presume de los actos de ambas partes.
La Diosa del Amor, en su desequilibrio de la balanza; ha tratado de expresar, pasada la media noche, y sin razón para seguir pensando; Sólo siente.
Anónimo ha dicho que…
¿Qué pasa cuando una persona se vuelve loca buscando esa pieza del puzzle?
¿Y si el motor de ese alma es tener completa esa imagen del cielo?
Perder el tiempo... Perder los sueños... ¿Quién pierde más? ... A veces son preguntas que me hago, Oráculo... Es tan triste no tener imágenes que desear...
Morfeo, me abraza... Perdón por ello.
Anónimo ha dicho que…
Pues si el Oráculo sueña jodido lo llevamos porque si soñara el número de la loteria, lo compraria de inmediato. Este oráculo no sueña EJECUTA.
A la miembro de la guardia pretoriana que escribe pasada la media noche habré de decirle que de sus palabras se desprenden muchas cosas. Las que quiere decir y las que calla, y me da que en se ha puesto tanto en el pellejo del oráculo, que pide al oráculo como quiere ser tratada en lugar de contarle realmente como le trataría. Yo solo puedo darle un consejo a mi "miembra" (que diría la Aido) de la guardia pretoriana. Siéntate, cierra los ojos y empieza a buscar una perspectiva "caballera" (solo si has dado dibujo técnico sabes lo que es). Piensa. Razona. Pausa tus sensaciones en la medida de lo posible... y hablaremos...
Talipón ha dicho que…
A veces, un puzzle no produce placer al unir sus fichas, esta unión no es más que el tránsito a la obtención de un objetivo.
Puzzles que intentas completar en ese plano distinto a tu realidad y del que no te gustaria bajar nunca, aun a sabiendas que la pieza que buscas nunca aparecerá, pero que mas da.
Puzzles que guardas en esa caja de oscuridad de la que hablas, aunque les falte una pieza, aunque la pieza que falta sea siempre la que representa al tiempo que no empleaste en intentar completarlo, pero llega un día y simplemente levantas la vista y ves la pieza que crees que te falta, o no, que mas da. Pero lo que tienes delante, te hace pensar por un segundo, que has recuperado un monton de momentos.Gracias.
GODOFREDA ha dicho que…
El numero tres de la guardia pretoriana también habla:

La amistad; complejo sentimiento y cúmulo de sensaciones!!.Siempre es díficil saber estar y comportarse cuando el destino nos impide el poder controlar las diferentes situaciones que nos depara el futuro.
Pero siempre, y digo siempre (con todo el peso que ello conlleva) se dicen las cosas con el corazón y para el bien del otro. No serán siempre compartidas o comprendidas pero hay que tener algo en cuenta: TODO CAE POR SU PROPIO PESO Y EL TIEMPO TODO LO CURA (o por lo menos lo suaviza)

La tercera guerrera de la guardia pretorina tiene mucha fuerza, y por la gente a la que quiere puede llegar tirar y a levantar mil veces (o las que haga falta) a sus demás "miembras"
A Talipón, el ogro bonachón:

La Síbila sigue esperando. Teje y reteje una bufanda infinita. Veo que tu retórica no ha variado en exceso en estos años pasados. Bienvenido a esta mesa camilla. Pasa, siéntate, pero ya te advierto que el camino no será fácil. Dado tu género, estás destinado a recibir reproches.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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