jueves, 22 de octubre de 2009

GIRA Y VOLTEA



Gira y voltea, enajenación divina del genio creador.
Mis palmas no alcanzan para proteger al mundo del Sol abrasador. Ni tan siquiera consigo una mínima sombra sobre los ojos que tengo guiñados por el brillo.
Calma chicha. Pica, repica el astro brillante amarillo pálido en el cielo silencioso que abofetea a los insectos grandes y pequeños.
Se acerca.
Gira y voltea.
Sobre si mismo. En puntas. Gira y se acelera. Toma fuerza, inspira con fuerza y se acerca. ¿Quién le pone bridas al viento?.
La tormenta no se divisa, pero está.
Como plantas a nuestro cuidado cuyo riego postergamos inconscientemente, así estamos matando lo bueno que hubo. Las flores más hermosas son las que más cuidado requieren, aunque bien podemos mentirnos y manifestar que no son feas las malas hierbas que proliferan en lo que antaño fueron vergeles.
Las Tablas de Daimiel se han muerto por la avaricia de los hombre y los grupos en los que se asocian para disimular la culpa. El infierno ha abierto sucursal donde antes la vida olía a limo fresco y a escamas de peces de agua dulce.
Hacemos un puente de madera, la llamamos pasarela. No lleva a ningún sitio. Millones de euros invertidos en polvo absurdo.
- ¡Pero si no hay patos!.
- Cierto, cierto - contestará el responsable algo nervioso - ¿Pero que me dice de la pasarela de madera y el observatorio mimetizado con el entorno?.
- Pero, es que no hay nada que observar.
- Bueno, bueno... si nos vamos a poner picajosos.

Gira y voltea la tormenta que arrasará lo bueno y lo malo y que pondrá el contador a cero . Tristemente, no estaremos invitados al evento.

2 comentarios:

Calíope Rugiente dijo...

- Pero si no hay patos!
Ya, pero tenemos una pasarela muy chula.
Es descrito perfectamente la necedad, en dos lineas.

El que sabe, sabe; y el que no, tiene un blog dijo...

Esta vez, Noes

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